Los malos hábitos en alimentación, igual que en cualquier otro aspecto, nos cuestan esfuerzo de cambiar. Esto es debido a que hemos creado nuestros propios patrones cerebrales. ¿Arrasas la nevera cuando llegas a casa o estas ansioso? ¿Te comes una tableta de chocolate cuando estas aburrido? ¿Bebes demasiado café o alcohol?

¿Como puedes cambiar estos hábitos toxicos?

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Identificando los hábitos tóxicos

Para cambiar hábitos tóxicos, lo primero es identificarlos. Tenemos que entender que los hábitos van a determinar que clase de persona seremos en un futuro- tus hábitos de hoy determinaran si en los próximos años serás una persona ansiosa o tranquila, saludable o enferma, en forma o con carencias.

Un hábito se crea en nuestra vida mediante un patrón cerebral; asociamos ciertas causas (por ejemplo, momentos de ansiedad, momentos de aburrimiento, cansancio, etc.) a una consecuencia (comer dulces, saltarte la dieta, beber, etc.). Si tienes hábitos que de verdad no te gustan y te están llevando a ser una persona que no quieres, deberás invertir energía en modificarlos, romper estos patrones y crear nuevos hábitos.

Cuatro pasos para poder deshacerte de los malos hábitos

Hoy te dejamos cuatro pasos para poder deshacerte de estos hábitos.

1) El primer paso es visualizar donde vas a llegar si rompes con ese hábito; que te va a aportar no tener ese hábito en tu vida. Por ejemplo, si comes compulsivamente y tienes peso de más, visualiza tu vida y a ti mismo si no comieras de forma compulsiva, la sensación de tranquilidad al sentir que dominas tus impulsos; siéntete con la figura que tendrías si dejaras de comer con ansia. Este ejercicio de visualización debe ser diario. Es la forma de empezar a crear un nuevo patrón en nuestra mente. A algunas personas les va bien escribirlo y leerlo a menudo, otras se toman cinco minutos al día para pensar el ello. Busca la manera que mejor te vaya.

2) El siguiente paso es muy importante para que no decaigas. Se trata de crear un círculo/ambiente de soporte y apoyo. Debes comunicar a las personas que realmente están a tu lado que has decido cambiar este hábito, y si es necesario pídeles su colaboración y ayuda. Comunicarlo a los demás te crea un compromiso e involucra a otras personas. Si tu problema es que comes demasiados dulces y bollería, no te ayuda ver que tu pareja los esté comiendo para desayunar, ni comprarlos semanalmente o tenerlos a mano delante de ti cada vez que entras en la cocina.

3) El tercer paso es romper con el patrón drásticamente. Cuando aparezca la causa del hábito, la sensación de ansiedad, la sensación de aburrimiento, etc.  debes ser consciente de ello y empezar a asociarlo a otra cosa, algo no demasiado agradable. Ahora tu cerebro asocia ansiedad-comida (placer); pero si cada vez conectas esta ansiedad con una respuesta diferente (algunas personas se dan un pellizco, otros, hacen cinco minutos de ejercicio en vez de abrir la nevera; pero puedes hacer  lo que se te ocurra), tu mente empezará a hacer esta nueva asociación. Este proceso tarda unos días, piensa que para crear un hábito necesitas repetirlo al menos veinte veces, por ello no te desesperes al principio pero se exigente y constante.

4) En este cuarto punto ya hemos identificado el hábito, estás visualizando a diario como vas a llegar a ser si sigues por este camino, y cuando tienes el impulso de abrir el congelador y comerte mil calorías de helado, haces cinco minutos de flexiones. El siguiente paso es recordar una sensación de plenitud en tu vida. Todos hemos vivido momentos de autentica felicidad, donde los acontecimientos de la vida nos llenan tanto que sentimos que no necesitamos nada más, momentos de increíble conexión con otras personal. Busca en tu memoria alguno de estos momentos y ten esta vivencia presente. Ahora que no atiendes a la causa de tu hábito con comida, respóndele con un recuerdo de este tipo. Así tu nuevo patrón será “Siento ansiedad. Me doy cuenta y hago otra cosa en vez de comer. Acto seguido, pienso en una vivencia que me hace recordar la plenitud de la vida. No necesito comer para sentirme lleno.”

Cuantas más veces recrees este patrón, estos cuatro pasos, más fuerte se hará, más poderoso será tu nuevo hábito, y en un momento futuro próximo, no deberás invertir casi energía en hacerlo. Es lo bueno de los hábitos, que los automatizamos y, al cabo de poco, no necesitamos invertir demasiada energía.

Te animo a que pruebes estos pasos y nos digas como te han ido; ¿te han servido para romper con tu hábito tóxico?

4 Comentarios

  • Trackback: Operación bikini, gestión del tiempo y… | Cocina sana y segura
  • Nutrisana Educación Publicado 23/05/2016 13:29

    Sin darnos cuenta, como decís, tenemos unos hábitos que no son saludables, y que en la mayoría de casos, puede que ni necesitemos. Por ello, como apuntáis, es muy importante identificarlos y localizarlos, e intentar sustituirlos por otros que nos ayuden a tener una vida más sana.

    • Ariadna Pallas Publicado 24/05/2016 22:21

      Hola Nutrisana Educación, ¡muchas gracias por leer nuestro blog y dejar un comentario! Es muy importante cambiar los hábitos que no nos convienen hoy, para poder alcanzar nuestras metas futuras. ¡Un saludo!

  • Trackback: ¡La vuelta al cole ya está aquí! | Cocina sana y segura

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