Las enfermedades dentales, como la caries y la inflamación de las encías está íntimamente ligada a la alimentación y además el estado de la salud bucodental puede afectar a largo plazo a que el estado nutricional del individuo sea peor. Una dentadura incompleta, con caries u otro tipo de patologías que puedan generar dolor, hacen que la persona que lo sufre rechace la ingesta de algunos alimentos de consistencia más dura y prefiera tomar la comida triturada en forma de purés o papillas. Y es aquí cuando pueden existir algunas carencias nutricionales que pueden ver comprometida la salud de la persona.

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Photo Credit: emi iemai via Compfight cc

¿Qué es la caries?

La caries es una enfermedad que depende de varios factores que harán que se vaya destruyendo poco a poco los tejidos del diente. Las responsables de causar estos daños son los microorganismos presentes en la cavidad bucal, transformando en ácidos los azúcares ingeridos. Cuando el esmalte del diente entra en contacto con un pH tan acidificado, se producen pequeños orificios en el diente, dando lugar a la caries.

Este ácido se une a la saliva y restos de comida, y juntos dan lugar a la placa bacteriana. Si esta placa no se elimina cepillándose bien los dientes justo después de comer, formará sarro y como consecuencia las encías se pueden inflamar originando la gingivitis.

Dientes sanos, siempre

El desarrollo de los dientes comienza en el segundo mes de embarazo, por tanto en este caso, un correcto estado de la madre contribuirá a que la salud dental del futuro bebé sea correcta. Una alimentación inadecuada puede alterar la morfología del diente, su posición o incluso la integridad del mismo. Debido a esto, es necesaria una buena alimentación durante la gestación y lactancia, y por supuesto en el período de infancia. Las vitaminas A, C y D son imprescindibles para un correcto desarrollo dental.

Prevención

Los alimentos que son ricos en hidratos de carbono fermentables, aumentan el riesgo de la aparición de caries, porque las bacterias los utilizan como sustrato y generan el ácido citado anteriormente. Es importante estacar que influye más la frecuencia en su consumo y el tiempo que permanezcan estos alimentos en la boca, que la cantidad que se ingiera. Sería más saludable para disminuir la incidencia de caries, consumir alimentos edulcorados con xilitol. Se ha observado que pueden llegar a ser protectores, además el hecho de mascar chicle sin azúcar después de las comidas en caso de que no se pueda realizar un correcto cepillado, puede ser beneficioso.

La higiene dental es la clave para prevenir esta patología, ya desde pequeños. El hábito de cepillarse los dientes después de cada comida debe imponerse a edades tempranas, ya que los primeros dientes también son susceptibles a este daño.

No olvidemos que una mala dentadura compromete el estado nutricional del adulto de edad avanzada, y la prevención es la mayor  medida que se puede tomar. Para concluir, una dieta equilibrada y con suficientes aportes de vitaminas A, C y D, flúor y calcio, ayudarán a que nuestra dentadura goce de una salud excepcional.

Bibliografía

  • Nutriguía. 2015. Ortega Anta, Requejo Marcos.

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