Ya ha comenzado el nuevo curso 2015-2016 y con él y la vuelta a la rutina vienen los nuevos propósitos. ¿Cuántas veces has comenzado a cambiar tus hábitos y de nuevo vuelves a la rutina fácilmente? Pues hoy te traemos un artículo de una psicóloga, Vanessa Benadero, que forma parte de Centro Uno, unidad especializada en Desórdenes alimentarios (anorexia, bulimia, obesidad,…). Con este artículo queremos hacer una reflexión de que todo no va a ser comer de manera saludable, además tenemos que tener herramientas para cuando surjan los problemas en el camino que te llevan a tu objetivo.

dieta_sabotaje_cocinasanaysegura

Septiembre, enero, mayo…Hay meses que inevitablemente evocan nuevos propósitos, nuevas metas e incluso nuevas etapas. Parece que con la vuelta al cole, el inicio de año o la entrada al verano, uno se replantea objetivos y toma el empuje para llevar a cabo aquello que desea. Son tiempos de hábitos saludables como por ejemplo dejar de fumar, practicar ejercicio, comer bien… ¿Pero realmente esta enmienda de buenas intenciones son completamente novedosas en tu vida? ¿Es la primera vez que te dispones a realizar una dieta sana? ¿Cuántas veces te apuntaste y dejaste el gimnasio? Si la respuesta es la que imagino, aunque resulte paradójico, estarás de acuerdo que en estas metas existe un componente de novedad ya que una primera dieta  dista mucho de ser idéntica a la segunda, aunque solo sea por una cuestión de orden; y un componente repetitivo, pues en ambas abandonaste tu propósito por otra opción nada recomendable.

Autosabotaje en la dieta

Y entonces, ¿por qué nos vemos forzados a repetir infinitamente este circuito donde invertimos tiempo y energía a cambio de un resultado que se aleja de lo esperado?. Freud hacía referencia a este suceso como “compulsión a la repetición” y Alyce P. Cornyn-Selby  lo denomina “Autosabotaje”, es decir, “cuando decimos que queremos algo y después nos aseguramos de que no suceda, cuando tenemos opciones claras y elegimos repetidamente la indeseable, cuando uno dice quiero bajar 5 kg y luego va y come aquello que le va a aumentar cinco kg”.

Esta misma autora alude a algunos estudios que indican que: “el índice de fracaso en bajar diez kilos y mantener el peso después es del 95 %; estos datos estadísticos lo ponen más difícil que liberarse de la adicción a la droga dura; solo un 80% de adictos a la cocaína fracasan. Las posibilidades de  superar la obesidad son menores que las de superar el cáncer. De cada 200 personas que hacen régimen de adelgazamiento, fracasan aproximadamente 190 (Bob Schwartz en Diets Still Don´t Work) y de las diez personas que logran su objetivo, nueve recuperan el peso perdido en cinco años”.

¿De qué se trata?

Por tanto, como diría Oprah Winfrey “Nunca se trata de comida”, o no solamente de comida, ya que nuestro yo tiene mucho que ver en el sostén de una alimentación saludable. Al igual que la persona posee multitud de motivos para mantenerse firme en su decisión de buen comer, existen camuflados en ella otros tantos que conducen al sabotaje. Si tomamos este autosabotaje como síntoma, puesto que a la persona le genera sufrimiento, podemos entenderlo como una palabra que tiene algo que decir y en consecuencia, pide ser escuchado. De esta manera, con ayuda de la terapia psicológica es que la persona pueda escucharse y descifrar estos otros motivos que equiparan la balanza y le impiden bajar de peso o cambiar hábitos alimenticios.

Existe un placer/displacer en aquello que repetimos, es decir, que en ese no poder parar de comer lo indebido, se jugaría  esta doble cara donde la persona tiene la vivencia de algo displacentero (arrepentimiento, frustración…) pero a la par hay un plus de satisfacción que le conduce a la repetición. De acuerdo con Louie Anderson en Goodbye Jumbo, “No engordamos porque comemos demasiado. Engordamos porque lo necesitamos”, es decir, por un buen motivo, la tarea es averiguar cuál.

Un experimento

Geraldo Rivera llevó a cabo en su programa una especie de experimento que revelaba las diferencias a nivel de sentimiento en función del número de kilos. “Se atavió con un traje hecho de pesas que lo hacía parecer un monigote de masa para el pan. Le maquillaron la cara de forma que aparentara un Geraldo de 130 kg. Tenía dificultad para caminar con todo ese peso encima y se instaló en medio del público. Aunque era evidente que Geraldo se sentía agobiado por esa experiencia de hombre obeso, una mujer le preguntó cómo se sentía. Poderoso, contestó, como si fuera capaz de atravesar una pared. Aunque se sentía incómodo, la sensación de peso le indicaba que no podían quitarle de en medio, habiendo una ilusión de fuerza. No todo el mundo tiene peso extra por motivos de poder y estabilidad, pero en ese programa se ilustró lo diferente que una persona se puede sentir con y sin el peso” (Alyce Corneyn-Selby).

Conoce tus limitaciones y desafíalas

Entonces, todo apunta a que la propia persona tiene algo que ver en las dificultades para alcanzar su meta, lo cual es una gran ventaja, pues si es una cuestión que aparece en su terreno de juego y no en el del otro, queda al alcance de sus manos poder hacer algo para cambiarlo.

También hemos de contemplar, a la hora de mantener buenos hábitos alimenticios, una serie de saboteadores que provienen del exterior, relacionados con la cultura y sociedad en la que vivimos, ya que la comida está potentemente vinculada al amor. Por ejemplo, cuando te ofrecen pastel no sólo te están invitando a una porción de éste sino que el otro se dispone a compartir contigo algo que seguramente ha preparado con mucho cariño y ante las buenas acciones qué mínimo que dar las gracias. Esto del amor también podemos apreciarlo en la madre que alimenta con arrumacos a su bebé, obviamente no sólo se trata de un aporte de nutrientes, esa leche irá acompañada de “aditivos emocionales”, si pudiéramos leer su etiqueta, no faltaría el amor en la lista de componentes. Por tanto, rechazar comida es equiparable a rechazar amor y eso no está bien visto. Piensa en las veces que una persona de tu entorno te ha ofrecido algo de comer que no entraba en tus planes y tras rechazarlo dijo “venga si por un poquito no pasa nada, mañana empiezas la dieta; por un día que no la hagas…; lo ha preparado mi abuela para nosotros”. Tras la insistencia y por no rechazarle, sucumbes al ofrecimiento.

Otro aspecto cultural es la comida como motivo de celebración, cada festividad es acompañada de su dulce o plato típico: turrones y mazapanes para Navidad, huevos de chocolate y monas para Semana Santa, caramelos de Halloween, tarta de novia, bombones de San Valentín, etc.  Parece que si no te das un festín en esos días quedas fuera de la celebración.

Mitos en la pérdida de peso

Existe una serie de mitos populares que Anne Fletcher derriba en su estudio:

  • Mito 1: “si se tiene sobrepeso desde la infancia, es casi imposible adelgazar y no recuperar el peso bajado”. No es cierto, dicen los expertos entrevistados. La mayoría tenía sobrepeso desde la infancia.
  • Mito 2: “es imposible bajar de peso después de los cuarenta años”. No es cierto. La mayoría de los expertos bajaron de peso después de los cuarenta.  
  • Mito 3: “Si has hecho régimen y fracasado muchas veces, hay poca esperanza de que alguna vez soluciones tu problema de peso”. No es cierto. Los expertos perseveraron en el empeño hasta encontrar un sistema que les diera resultado.
  • Mito 4: “Si comienzas a recuperar peso, seguro que lo vas a recuperar todo”. No es cierto. Los expertos dicen que lograron reducir pequeños aumentos de peso antes de que se hicieran grandes.

 

El rival más difícil está en tu cabeza

Quizás esta información te ayude a saltar las trabas que provienen del entorno pero en definitiva “el último bocado lo tienes tú” y superar esta asignatura pendiente puede ser más llevadero con la ayuda de expertos en la materia como lo son dietista-nutricionistas y psicólogos.

 

Imagen: Hugo Martins Oliveira via Compfight cc

Fuentes:

Cómo superar el autosabotaje de Alyce Cornyn-Selby. Editorial Urano, 2002.

Las obras completas de Freud. Editorial Amorrortu  “Más allá del principio del placer (1920)” y “Recuerdo, repetición y elaboración (1914).

_MG_9465hVanessa Benadero Ferrando es Licenciada en Psicología y estudiante 5 estrellas por la Universidad Miguel Hernández, además tiene un Máster de Psicología Clínica y de la Salud en la Universidad Espinardo de Murcia donde realizó un trabajo de investigación sobre “Variables psicológicas relacionadas con el desarrollo y mantenimiento del TOC”.  Formada en introducción al psicoanálisis, autismo, integración socioemocional de personas con asperger, prevención en violencia de género, drogodependencia, juego patológico y nuevas tecnologías, así como monitora en escuelas de verano.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: