El yogur es uno de los lácteos protagonistas en nuestra alimentación, sobre todo en el momento del postre o como tentempié entre horas. Es un alimento nutricionalmente completo, ya que nos aporta proteínas de buen valor biológico, grasas y una pequeña cantidad de azúcares. Entre los minerales estrella, se encuentran el calcio (de muy fácil asimilación), el fósforo y el potasio, y en cuanto a vitaminas contiene las del grupo B (sobre todo B2) y vitaminas liposolubles A y D.

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No obstante, no hay que olvidar que procede de la leche de vaca y que por tanto sus proteínas lácteas y su cantidad residual de lactosa pueden ser un problema para aquellos que son alérgicos o intolerantes a dichos componentes. Aunque las personas intolerantes a la lactosa por lo general suelen tolerarlo bien por su bajo contenido, existen casos en los que no es así.

Actualmente existe una gran variedad de postres no lácteos igualmente sabrosos y nutritivos. Los yogures no lácteos que más encontramos en nuestras neveras son los que proceden de la bebida de soja (comúnmente denominada como “leche de soja” aunque técnicamente no es leche). A pesar de que poseen el mismo formato, hay que tener en cuenta que no aportan la misma cantidad ni tipo de nutrientes por lo que no pueden equiparase como dos alimentos equivalentes.

El yogur de soja se elabora de forma similar al yogur normal, con la diferencia de que la leche o bebida que se fermenta no es láctea sino que es de soja. A diferencia del yogur normal, el yogur de soja no aporta colesterol ni ácidos grasos saturados pero aporta tres veces más cantidad de azúcares. Tiene un aporte calórico promedio de unas 90kcal por 100 gramos (el yogur normal entero sin azucarar no aporta un promedio de 75kcal por 100 gramos), contiene menos grasa que un yogur entreno normal y el calcio que contiene no es tan bioasimilable.

No obstante, sigue siendo el sustituto ideal del postre lácteo para aquellas personas vegetarianas, que tienen intolerancia a la proteína de leche de vaca o que simplemente no son amantes de los lácteos.

Dado que es más caro que el yogur normal, os animo a que experimentéis en casa y que probéis esta rica receta para elaborar yogur de soja casero de forma sencilla y barata.

Ingredientes:

  • 1 yogur de soja (busca una marca que te guste, para que sean las mismas bacterias las que fermenten luego tu propio yogur)
  • 500 ml Bebida de soja

Elaboración:

  • Precalienta el horno a una temperatura entre 37 y 46ºC (ambiente temperado para fomentar el crecimiento progresivo de las bacterias).
  • Atempera la bebida de soja a una temperatura entre 37 y 46 ºC. Esta temperatura va a ser la ideal para que las bacterias empiecen a crecer y a multiplicarse. Ten cuidado en no sobrepasarla, ya que temperaturas más altas podrían matar a esas bacterias.
  • Vierte el yogur dentro de la bebida de soja y mezcla la preparación por completo. Se recomienda usar una batidora a velocidad muy lenta, para dispersar bien las bacterias. No se recomienda utilizar velocidades elevadas porque crearán mucha espuma e incorporaremos mucho aire a nuestro yogur.
  • Vierte la mezcla dentro de frascos limpios y secos, que puedan cerrarse firmemente con tapa.
  • Mete los frascos dentro del horno durante unas 4-6 horas. ¡Y a crecer!

Te aconsejo que vayas mirando la evolución y revisando el nivel de consistencia. Si la consistencia es cremosa y espesa significa que la fermentación ya está en su punto, pero si sigue líquida aún habrá que esperar un poco más.

Cuando haya terminado, sácalos del horno y guárdalos en nevera. En unas horas estarán listos para comer!

Algunos consejos:

El yogur casero suele tener una consistencia más líquida que los comerciales. Si quieres obtener una textura más firme, puedes añadir una cucharadita de espesante disuelto en la bebida de soja mientras la calientas.

En el proceso de calentamiento y fermentación el control de la temperatura es crucial. Como ya he comentado, si sobrepasan los 46ºC las bacterias pueden morir y en cambio si no llegan a los 37ºC éstas estarán poco activas y no fermentarán los azúcares.

¡Espero que os pongáis manos en la masa y que disfrutéis de un rico y barato yogur de soja elaborado en casa! Las nueces, pasas, muesli, trocitos de fruta, miel, mermelada o cereales le darán un toque especial y harán de este yogur un postre ideal a presentar a nuestros invitados.

Photo Credit: litlnemo via Compfight cc

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