El Helicobacter pylori (H. pylori) es una bacteria que suele alojarse e infectar el estómago. Es una infección bastante común y puede afectar al 66% de la población mundial. Sus consecuencias pueden ser muy diversas, aunque frecuentemente provoca dispepsia, úlceras estomacales e incluso puede aumentar la predisposición a padecer cáncer de estómago (solo en un 1% de los casos).h pilory_CSS

En algunas personas pasa totalmente desapercibida y en cambio en otras puede producir gastritis, que se puede manifestar con acidez, reflujo, náuseas, sensación plenitud, digestiones muy lentas, hinchazón abdominal, úlceras gástricas o duodenales, disminución de la secreción de ácido y desaparición del factor intrínseco (necesario para la asimilación de la vitamina B12).

Es importante tener en cuenta que para erradicar totalmente de dicha bacteria será estrictamente necesario seguir las indicaciones del tratamiento farmacológico pautado por el médico (antibiótico, antiácidos, etc.). La dieta pos sí sola, no erradica la bacteria. Estos consejos dietéticos están enfocados a mejorar los síntomas y molestias derivados de la infección por esta bacteria.

Helicobacter pylori ¿qué, cuánto y cómo comer?

  • Fraccionar la dieta: para que el volumen por toma sea pequeño.
  • Es recomendable evitar cenas copiosas, ya que activan y estimulan la secreción de áci­do nocturno.
  • Evitar aquellos alimen­tos concretos que desencadenan o empeoran las molestias (cada persona tendrá una tolerancia diferente)
  • Utilizar cocciones suaves y que no aporten grasas en exceso (hervido, vapor, escalfado, horno, papillote, plancha, salteado, Lékué, microondas…)
  • Masticar bien la comida y comer con calma y despacio, para evitar tener mayor formación de gas en el estómago y digestiones lentas.
  • En ciertas personas puede aparecer cierto grado de intolerancia a la lactosa y a la fructosa, por lo que será necesario que un digestólogo pueda detectarlo y que tu Dietista-Nutricionista te ayude a ajustar tu alimentación.
  • La cúrcuma puede ser beneficiosa, al inhibir la adhesión de la bacteria a las paredes estomacales.
  • ¿Suplementarse? En algunos casos puede verse reducida la vitamina B12, el hierro o el calcio, por lo que se debería valorar primero si los niveles son correctos, y solo en caso de no poder cubrirlos con la alimentación podría iniciarse suplementación.

Alimentos que favorecen los síntomas de malestar estomacal (dispepsia):

  • Algunas especias y condimentos pueden provocar pequeñas erosiones e inflamación en las paredes del estómago, como por ejemplo la pimienta blanca, verde, roja y negra, chile, vinagre…
  • Evitar el exceso de sal y alimentos muy salados (encurtidos, salazones, escabeches, ahumados, etc.).
  • Moderar el consumo de azúcares, miel, mermeladas o confituras, caramelos, melazas…
  • Valorar la tolerancia a la leche y derivados. En algunas personas, la leche puede estimular la secreción ácida gra­cias a su contenido en calcio y caseína, y empeorar las molestias.
  • Evitar consumir alimentos que también favorecen la formación de gas, como la coliflor, col, repollo, pepino, coles de Bruselas, cebolla, alubias, lentejas, alcachofa, salvado, bebidas con gas, etc.
  • Evitar alimentos como el café (tanto normal como descafeinado), la cafeína, el té o el cacao, ya que estimulan la secreción de ácido y relajan el esfínter gastroesofágico.
  • El alcohol favorece la aparición de irritación estomacal, sobre todo el vino o la cerveza, ya que incrementan las secreciones gástricas y empeoran los síntomas.
  • Los alimentos ricos en proteínas pueden tener un inicial efecto calmante del malestar estomacal, pero solo es temporal. Normalmente aumentan la acidez.

Estilo de vida: aspectos a tener en cuenta

  • Se recomienda tener una vida saludable, tranquila y evitar la ansiedad, dado que la ansiedad es uno de los factores que más formación de gas desencadena (tanto a nivel estomacal como intestinal). Esto sucede porque aumenta de manera notable el aire deglutido.
  • Abandonar el tabaco, sobre todo en ayunas, dado que es un potente irritante de la mucosa gástrica y fa­vorece la aerofagia.
  • El sedentarismo es también un factor que favorece la acumulación de gases, por lo que una buena reco­mendación es la de practicar ejercicio físico de for­ma regular.
  • El estreñimiento en muchas ocasiones se asocia a flatulencia y distensión abdominal, por lo que será necesario solucionarlo si se desea me­jorar las molestias totalmente.

Cabe destacar que cada persona puede reaccionar de forma distinta al tratamiento farmacológico contra Helicobacter pylori, y que en muchos casos puede aparecer resistencia. Es importante mantener la calma, no desesperarse y encontrar la solución adecuada que te ayude a tener la mejor alimentación posible en estas circunstancias. Además, cada persona puede tener un nivel de tolerancia distinto a los diversos tipos de alimentos, por lo que antes de quitar ninguno de ellos, será necesario valorar si provocan o no malestar.

Tu Dietista-Nutricionista puede ayudarte a buscar la mejor solución, que más se adapte a ti y a tus posibilidades, para evitar la aparición de déficits nutricionales y garantizar la mejor calidad de vida posible a lo largo del proceso.

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