En el post de hoy me gustaría hablar de la gran cantidad de información que posee el consumidor a la hora de hacer la compra o tomar decisiones que repercutan en su alimentación. Está claro que vivimos rodeados de tecnología, y que ya no solo es la tele el medio de comunicación que nos surte de datos, consejos, dietas y nuevos alimentos, sino que en muy poco tiempo las redes sociales han ido ganando terreno y las noticias se difunden aún más rápido si cabe, y la alimentación no podía dejar de ser menos. Quisiera centrarme en los mensajes erróneos que se transmiten al usuario, mensajes que calan muy hondo en la población y que personalmente me hiere muchísimo que la gente te lo discuta, porque como lo han visto en la televisión o lo ha dicho un personaje famoso, la propiedad de ese producto tiene que ir a misa. Y aquí de nuevo los dietistas-nutricionistas vemos que aún nos queda un larguísimo camino en la educación nutricional y en la valoración de nuestra profesión por el público en general.
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A continuación voy a dar algunas pinceladas de los slogangs que más daño me hacen.

Los naturales

Empiezo con los alimentos ‘naturales’ y las propiedades que se le puedan atribuir. Porque lo natural no siempre es bueno, no hay nada más natural que el mercurio, y todos sabemos que es un elemento tóxico. Particularmente no entiendo muy bien porque está tan de moda, porque partimos de la base de que un alimento natural es aquel que no ha sido sometido a ningún procesado industrial, no se le han adicionado aditivos, por ejemplo una manzana. Un ejemplo de procesado, aplicación de calor. Por tanto el pan natural, ¿realmente lo es?, si es verdad que en la etiqueta no aparece ningún conservante ni aditivo, solo constan sin especificar, azúcares presentes de forma natural, como no. Pero si lo comparamos con su homólogo ‘no natural’, se observa una cantidad de hidratos de carbono y grasas mayor, lo que hace que dure blandito más tiempo y a su vez tenga más calorías. Y lo que más me preocupa es el tipo de grasas que añaden, llevan aceite de palma de su composición. Esto también puede llevarnos a equívoco y poder pensar que el aceite de palma al ser de origen vegetal, es cardiosaludable, pero quiero destacar que el aceite de palma es un ácido graso saturado y actúa como cualquier ‘grasa mala’.

 

Sin aditivos

Otro caso es el de los patés naturales, sin conservantes ni colorantes, pero que en su composición se limitan a decir que poseen ‘otros ingredientes naturales’, y yo no digo que no sea verdad. Pero a mí me crearía más inseguridad por no saber lo que realmente estoy comiendo.
Muchos conservantes son naturales como el azúcar, la sal o el vinagre, quiero decir con esto que el mensaje a lo mejor debería ser ‘ libre de aditivos químicos’ y no hacer creer al consumidor que los alimentos naturales pueden ser más sanos o beneficiosos.

Los súper sanos

El último grupo del que voy a hablar es el de los anuncios de los alimentos sin grasas. Por ejemplo, el del zumo con 0% materia grasa me parece gravísimo. Todos los zumos comerciales pueden tener azúcares añadidos o no, y éstos serán los responsables de que el aporte calórico sea mayor o menor. La futa es un alimento que posee cantidades de grasa ínfimas, y los zumos igual. No me parece bien que se intente confundir a la gente con este término. Un alimento sin grasa no significa que no aporte calorías, pero si además anuncian a bombo y platillo que un alimento sin grasa en su composición total, carece de ella, me parece un engaño importante.
Y por último me gustaría hacer referencia a los productos enriquecidos. Este tipo de alimentos pueden ser muy útiles en determinadas situaciones o para poblaciones determinadas, pero no significa que todos debamos consumir este tipo de alimentos. Porque llevando una alimentación sana, variada y equilibrada podemos alcanzar perfectamente las ingestas recomendadas de nutrientes.
Concluyo diciendo que debemos leer muy bien las etiquetas, no dejarnos llevar por modas o porque lo hayamos visto en la tele, ya tiene que ser bueno. Y como siempre digo, ante la duda, consulte a su dietista-nutricionista.

Photo Credit: ~W~ via Compfight cc

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