Hoy voy a hablaros de esta verdura de temporada, con numerosas aplicaciones y propiedades.

La col, también denominada berza o repollo, es el nombre común de Brassica oleracea, de la familia de las crucíferas. Originaria del área mediterránea, cuyo cultivo se extendió por Europa y exportada a América.

Photo Credit: PedroTomas via Compfight cc

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Existen diversas variedades, pero la col blanca es la más habitual. De forma esférica, achatada o incluso cónica, sabor dulce y suave, consistencia crujiente y textura lisa y encerada. Durante su crecimiento necesita el frío, es por ello que en nuestro país es típica del invierno.

Sus propiedades

Repleta de vitaminas y minerales, principalmente sodio y potasio, es por ello que la col necesita menos sal en su cocción que otras verduras. Rica en fibra. El inconveniente es que puede producir flatulencias a aquellas personas con un sistema digestivo delicado, pero esto podemos solucionarlo añadiendo a la cocción comino, alcaravea o hinojo.

Compra, conservación y cocción

Es imprescindible que muestre tonalidades verdes, pues una col excesivamente blanca o amarillenta indica un largo período de almacenamiento. Las hojas de una col fresca deben ser brillantes y sin manchas y debe estar muy prieta. Resiste muy bien durante semanas en el frigorífico, protegida por una envoltura porosa, siempre y cuando la compremos bien fresca. También podemos conservarla en el congelador, previamente escaldando sus hojas durante 2-3 minutos en abundante agua hirviendo con un poquito de sal. Una vez escurridas y bien secas, envasar en bolsas de congelación. Así, puede aguantar hasta 6 meses.

La cocción debe ser rápida, a fuego vivo y con la cazuela destapada, en poca agua y con poca sal. Importante echar las hojas cuando el agua esté en plena ebullición, para así evitar grandes pérdidas de nutrientes y que el característico olor azufrado se expanda por todo el hogar. Por esta razón, esta verdura es poco apreciada. Algo que podemos evitar teniendo en cuenta estos detalles. El tiempo de cocción es de 5-7 minutos y al vapor 12-15 minutos. Cocciones más prolongadas la decoloran, adquiriendo un aspecto poco apetecible. También podemos prepararla frita o rehogada.

Receta

Comparto con vosotros esta rica receta, típica de mi zona: Col salteada con ajetes y pimentón de la vera. Para ello tenemos que cocer la col, previamente separada en hojas y éstas lavadas, durante unos 7 minutos a fuego vivo. Dejar escurrir. En una sartén con un poco de aceite de oliva saltead los ajetes y un poquito de pimentón dulce, sin dejar de mover para evitar que éste se queme, pues adquiriría un sabor amargo. Seguidamente añadir la col y saltear durante unos minutos. ¡Y lista para disfrutar! Está riquísima y es muy fácil de preparar.

Y tú, ¿tienes alguna forma peculiar de preparar la col? ¡Compártelo con nosotras!

Patricia Fernández García.

Bibliografía

Las verduras de muchas maneras. Karin Leiz.

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