Muchas veces, como paciente que acude a una consulta de nutrición y dietética con un dietista-nutricionista, tienes claro qué quieres. Cuando nosotros, al menos a mí me pasa, pedimos lo que queremos de ti surge indecisión, bloqueo, miedo,…. Hoy te quiero hablar de lo que necesitamos de ti como paciente y no es ir de pies juntillas haciendo todo a rajatabla,  pesando absolutamente todo y creando una gran ansiedad, ni cambiar de golpe toda tu vida diaria, no. Todo va un poco más allá.

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Primer paso

Cuando un paciente llega a la consulta siempre le pregunto qué espera de mí y de la consulta (no había pensado en esta opción salvo para el trabajo de oficina y me encantó en el curso de Coaching nutricional que hice). El paciente suele ser sincero porque le pilla fuera de lugar, no suele esperar una pregunta  así y me encantan las reacciones que tienen.

En ese momento, si eres sincera/o, sabré qué quieres de mí.

Tengo que decir que a veces, ni tú misma/o sabes que quieres. No pasa nada, date tiempo y cuando lo sepas dilo, pídelo porque será la única manera de la que tu dietista-nutricionista sepa qué quieres, qué necesitas. Si lo que quieres o necesitas está basado en alguna idea errónea se puede trabajar en la consulta para que aprendas. Esto ante todo es un proceso de aprendizaje, por tu parte y por la mía, ya que cada paciente siempre es diferente.

¿Qué pedís los pacientes en la consulta de nutrición?

Tengo que decir que no he tenido ningún caso que me diga directamente que no quiere hacer ejercicio, que quiere seguir tomando cervecitas, o que quiere una dieta de una manera determinada (me consta a que a compañer@s de profesión sí les ha pasado).

Sí me ha ocurrido que no querían muchas verduras porque no le gustaban, ahí hice un plan dietético adecuado a las pocas verduras que le gustaban y de acuerdo también a sus rutinas, incluso de ahí escribí un artículo (aunque no esté el enlace lo publicaré  y enlazaré para que te hagas una idea).

Claro está que siempre los pacientes que han consultado conmigo por perder peso, cambiar hábitos, aprender a comer. Es siempre lo que oigo de ellos.

¿Qué espero yo de mis pacientes en la consulta de nutrición?

Tengo que decir que antes de escribir el artículo no habría pensado en numerar todas las expectativas que tengo de mis pacientes, ahora lo sé, aunque quizá este no sea el orden adecuado.

Antes de comenzar a enumerar lo que espero creo conveniente que reflexiones para buscar ayuda, sobre todo porque no todos los que dicen ser nutricionistas son dietistas-nutricionistas. Los hay médicos nutricionistas, enfermeros nutricionistas, incluso gente que ha hecho un curso de 60 horas que se llama nutricionista. Gente que ni ha hecho cursos y que se dedica a la venta de productos o a crear dietas peligrosas. Piensa a quien le vas a dejar en sus manos tu salud. Un dietista-nutricionista estudia 3 años si es diplomado (como yo) y 4 años si es grado (desde hace pocos años). Si da para estudiar tanto ¿por qué le vas a dejar tu salud a una persona que ha cursado una asignatura de nutrición en toda la carrera o que ha hecho cursillos?

Bueno, ahora sí que voy al lío. Son 5 cosas que espero de ti como paciente, parece fácil ¿no?

Lo primero que espero es que tengas una pequeña motivación, que sea tuya (interna) o porque tengas una enfermedad o alguien te diga que va mal por ese camino (externa), la suficiente como para decidir llamarme y tener una primera visita. Claro está que aunque tu motivación no la tengas clara, ni tampoco el objetivo, no te preocupes porque esto también lo trabajaremos en la consulta.

Lo segundo que espero es que te involucres con un objetivo, no que cambies de la noche a la mañana. Puede pasar que en las primeras semanas hagas todo al pie de la letra y en algún momento (ya sea porque algo ha sucedido en su rutina diaria como una celebración o por cualquier otro motivo) abandones.

En tercer lugar que espero es que no esperéis milagros. Para ello me encanta un ejemplo de Julio Basulto en su libro No más dieta, si montas en bicicleta ¿te acuerdas cuándo aprendiste? Sólo espero que no fuera como yo. Mi primera bicicleta fue con 9 años porque mi madre no quería, le daba miedo. Cuando mis padres se separaron mi padre me compró una bici morada con la marca Pryca impresa y una cesta. Eso sí, las ruedas pequeñas no las tenía, así que a mi pobre padre le tocó un fin de semana de locura, cogiendo mi sillín para que no me cayera al suelo, hasta que cogí el equilibrio y me lancé como una loca. Volviendo al asunto, lo normal es que aprendes de pequeño con una bici con dos ruedines, primero quitan uno, luego se quita el otro y con ayuda de alguien pues más o menos vas hasta que te das cuenta de que nadie te sostiene. Esto es igual. Se trata de un aprendizaje, de caer, de levantarse, de avanzar, siempre en movimiento, siempre dando un paso. En el caso de que no sepas montar en bici, intenta acordarte cuando empezaste a escribir tus primeras letras, a juntarlas para formar una palabra o juntarlas para leerla.

Como cuarto puesto, espero que no esperes un menú como una receta de pastillas. No me gusta hacer menús y que te sientas obligadx a cumplirlo como si fuera una receta si no va contigo (a no ser que sea un caso especial o no te encuentres segura para organizar tu menú), me gusta que se trabaje el menú entre los dos, que se traten las dudas. Al final eres tú quien tiene que cambiar y no creo que sea bueno cambiarte a mi gusto, sino que cambies donde veas que puedes hacerlo, donde más segurx te encuentres. Además que tengas las herramientas necesarias para que, en un momento dado, puedas alargar el tiempo entre visitas hasta que no necesites acompañamiento y puedas volar sola.

Por último y quinto, o quizá tendría que haberlo puesto como primero, que cambies tu estilo de vida para siempre. Este cambio de estilo de vida para siempre puede evitarte enfermedades futuras que son prevenibles con una alimentación adecuada y un estilo de vida activo y sin excesos. No pienses que la dieta va a acabar cuando consigas tu objetivo (ya sea de peso o para ayudarte a mejorar tu rendimiento deportivo o a mejorar tu salud), sino que es un cambio de estilo de vida para toda la vida.

¿Alguna cosa más?

Pues sí. Este artículo lleva aparcado un buen tiempo y desde entonces han pasado muchas cosas. Así que además de estas cosas fundamentales creo conveniente que si tu dietista-nutricionista te pide analíticas, pruebas, informes médicos y demás las lleves a la consulta, de esa manera sabrá cómo ayudarte de manera más precisa. Por cierto, si no vas a ir a la consulta, nosotros también tenemos vida y necesitamos ir al gimnasio, comprar, pasar tiempo con nuestros amigos y familia, así que avisa si no vas a ir a la consulta. Es un tiempo valioso que seguramente pueda aprovechar otro paciente. Por otro lado, si llegas antes a la consulta, espera tu turno y no pienses que es como la peluquería (porque no es una peluquería), que igual ha fallado alguien y tu cita se puede adelantar. La impuntualidad es un factor que influye no sólo en ti y tu vida personal sino la de los pacientes que vienen después. Por ello es importante que seas puntual. Y lo más importante, que preguntes, no te quedes con dudas, si no lo entiendes vuelve a preguntar. Puedes llevar contigo una libreta donde anotar todas esas dudas que te vayan surgiendo y cuando vengas a la consulta y se vayan solucionando vayas anotando las respuestas.

Para terminar, te comentaré una pequeña anécdota. El otro día preguntaba Antonio Sánchez Oliver, un compañero dietista-nutricionista, en las redes sociales que consejo le daríamos a una persona que viniera a la consulta, pues mi respuesta fue DISFRUTA. Disfruta del proceso, hazlo tuyo, que tu objetivo sea un reto para disfrutarlo mucho más. Sino disfrutas de cada paso difícilmente lo harás tuyo.

¿Crees que lo tienes todo? Si te falta algo de todo esto no te preocupes, seguro que el/la dietista-nutricionista que elijas te ayudará en este camino.

 

Imagen: Eliel Freitas Jr via Compfight cc

4 Comentarios

  • Estrella Publicado 26/11/2015 23:47

    Fantástico Gemma, agradezco tus palabras y tu capacidad para narrar una realidad que tantos Dietistas-Nutricionistas pensamos. La consulta de Nutrición es, pero sobre todo será, con el tiempo, una herramienta de cambio decisiva para la salud de las personas. Gracias.

    • Gemma Tendero Publicado 27/11/2015 08:42

      Estrella, gracias a ti por leerlo y compartirlo. Queda un largo camino, aunque entre todos podemos conseguir que la sociedad no nos vea como simples expendedores de dietas, sino como activadores y motivadores del cambio de hábitos. Muchos creen que con un papelito vana conseguir milagros y tienen que cambiar esa percepción. Para ello tenemos que seguir comunicando, informando, empoderando,… a la sociedad. Gracias de nuevo.

  • Laura Publicado 27/11/2015 13:58

    Magnífico artículo!! Saludos

    • Gemma Tendero Publicado 27/11/2015 14:01

      Muchas gracias Laura! Un abrazo.

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