Con el cambio de temporada toca revisar nuestro fondo de armario, decirle adiós a las prendas de verano y dar la bienvenida a las mangas largas. ¿Pero y qué me dices de tu nevera? ¿Te has parado a observar qué predomina?nevera-saludable_css

A continuación te doy mi punto de vista de lo que no te puede faltar si tu nevera es saludable:

Verduras y hortalizas:

A poder ser que sean frescas y de temporada, variadas y en la cantidad justa según tu planificación semanal (para que no se echen a perder). También es una opción correcta comprarla en forma de bolsas de preparado para ensaladas o listas para hacerlas al vapor.

Huevos:

En este caso el tamaño no es lo importante y hoy en día puedes encontrarlos de tamaño M, L, XL e incluso más grandes. Si te gustan puedes probar los de otras especies de ave como los de codorniz. ¿Te sueles fijar en la codificación que llevan  marcada? El primer dígito hace referencia al tipo de cría (0: ecológicos; 1: camperas; 2:suelo; 3:jaulas). Lo prioritario es que sean frescos y estén en buen estado, aunque sí notarás diferencia en tu paladar en función del tipo de cría. Más curiosidades sobre el huevo aquí.

Carnes y pescados frescos:

Si no eres vegetariano/vegano, no pueden faltarte carnes magras, como el lomo de cerdo, el bistec de ternera sin grasa visible, el pollo o el pavo. Prioriza siempre los cárnicos no procesados evitando todos aquellos que sí lo son (hamburguesas, longanizas, butifarras, preparados cárnicos, chorizo…). En caso de querer una hamburguesa, cómprala siempre en carnicería de confianza para garantizar su máxima calidad y evitar ingredientes y aditivos superfluos.

En cuanto al pescado, puedes optar por pescados frescos blancos o azules. Del mismo modo intenta evitar los productos procesados a base de pescado (surimi, gulas, delicias de mar refrigeradas…). El salmón o trucha ahumados o las anchoas en conserva (lavadas y escurridas) también son una buena opción para “comida express” que no debe faltarte en tu nevera.

Leche o bebidas vegetales:

Tanto si eres amante de la leche como si optas por la opción vegetal, lo importante es la calidad del producto que escojas. En cuanto a leches animales, puedes optar por leche fresca o pasteurizada de vaca o de cabra. La opción UHT también es correcta, aunque es cierto que conserva menos nutrientes que la anterior. ¿Entera o desnatada? Personalmente aconsejo siempre la semidesnatada o la entera, aunque también es cuestión de gustos.

Eso sí, déjate de “leches de vaca/cabra” enriquecidas en calcio, omega 3, que bajan tu colesterol… Para ello busca otras opciones saludables (comer pescado azul, hacer ejercicio…).

Hoy en día encontramos gran variedad de bebidas vegetales (mal llamadas “leche de…”). Lo fundamental es que NO lleven azúcares añadidos y que la carga total de aditivos sea la mínima. Es absurdo no beber leche por motivos de salud y sin embargo optar por una bebida azucarada rica en conservantes.

Lácteos:

¿Qué lácteos creo yo que son recomendables? Pues la verdad, se salvan dos o tres.

La gran mayoría tienen grandes cantidades de azúcares añadidos. Los de tipo 0% o desnatados suelen ocultar un par o tres de sobres de azúcar en cada yogur, así que para nada son saludables (lee etiquetaje y lo verás).

Como norma general puedes escoger aquellos que no tengan más de 5 gramos de azúcares por unidad. Los que cumplen esta norma suelen ser los yogures naturales (sin azucarar, sin edulcorar… los de toda la vida), los yogures tipo “bio” o con bifidobacterias naturales sin edulcorar/azucarar, el kéfir de vaca o de cabra sin azucarar ni edulcorar, la cuajada sin azúcar o el yogur natural de cabra sin azúcar.

Déjate de “yogures-col” o yogures para mejorar tus defensas. Para ello come frutas, verduras, hortalizas y mantén unos hábitos saludables.

En cuanto a quesos, opta por quesos tiernos o frescos (cabra, vaca, oveja, búfala). También puedes tener algún queso curado pero es el que debería durar más en tu nevera. Evita los preparados que parecen queso (lonchas para fundir, quesitos en porciones, preparados de queso para untar…) y los quesos muy procesados.

Embutidos:

Al igual que los yogures, pocos son dignos de llamarse saludables. En este grupo incluyo el jamón curado de calidad, el jamón dulce o pechuga de pavo categoría EXTRA (mayor calidad de proteína) o el lomo embuchado. Y a poder ser, si son bajos en sal mucho mejor. ¿Te faltan ideas para bocadillos saludables? Lee esto.

Salsas:

Si son caseras mejor que mejor. Son una buena opción el hummus (mira cuántas variedades), guacamole, las vinagretas caseras o los licuados caseros (por ejemplo salsa de manzana licuada con especias) o la salsa de soja baja en sal y sin azúcar. Evita salsas procesadas y sobre todo fíjate en la cantidad de azúcares añadidos que llevan muchas de ellas.

Bebidas:

Aquí la que gana es el AGUA. Evita tener refrescos con o sin gas en tu nevera, prioriza el agua como bebida principal en casa. Puedes optar por hacerte tú mism@ aguas de sabores estupendas para ir variando.

¿Qué me dices? ¿Es tu nevera saludable? Ten presente que los alimentos que tengas dentro son los que formarán parte de tu alimentación, así que cuida su aspecto y estarás cuidando también tu salud.

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