Llega la Navidad, y el malestar estomacal…

Para entender bien el concepto de acidez vamos a empezar definiendo la digestión de los alimentos. Ésta comienza en la boca para continuar su recorrido por el esófago y llegar al estómago, estos dos últimos órganos están separados por el esfínter esofágico inferior (EEI), que ejerce una presión que permite que el contenido del estómago no retroceda hacia el esófago. Todo esto crea un malestar estomacal.

El reflujo gastroesofágico se produce cuando el contenido del estómago sube de nuevo hacia el esófago. El contenido gástrico es el resultado de los alimentos mezclados con los jugos segregados por el estómago. Estos jugos necesarios para que se digieran los alimentos correctamente, son muy ácidos y por tanto se produce esa sensación de ardor, quemazón o acidez cuando el contenido sube hacia el esófago que a su vez es bastante sensible a los cambios bruscos de pH.  El tratamiento se compone de tres elementos: tratamiento dietético, postural y farmacológico y tiene como finalidad disminuir estos síntomas además de prevenir posibles complicaciones como la esofagitis, es decir la inflamación e irritación del esófago.

Características de la dieta

  • Las calorías suficientes para un individuo sano a no ser que exista sobrepeso ya que también favorece el reflujo porque aumenta la presión del abdomen y esto hace que el contenido del estómago puede ascender. También es muy común en el último trimestre del embarazo
  • Debe estar controlada en grasas, alrededor del 20-30% de las calorías totales diarias. Los alimentos grasos aumentan la secreción gástrica produciendo más acidez y hace que las digestiones sean más lentas y pesadas. Los alimentos a evitar serían embutidos grasos, leche entera, natas, mantequillas, chocolate, carnes grasas como el cordero o el cerdo y las salsas.
  • Limitaremos el consumo de alimentos ácidos como los cítricos, pimienta y mostaza, vinagre y tomate. Al igual que el de ajo y cebolla que pueden producir irritación en la mucosa esofágica.
  • El consumo elevado de fibra puede influir sobre la presión del esfínter, por tanto cuidaremos el consumo de alimentos integrales, legumbres, verduras y frutas ricas en fibra como naranjas, pimientos o espinacas.
  • Es conveniente realizar 5 comidas al día poco copiosas para que el estómago no trabaje demasiado.
  • Hay que utilizar técnicas culinarias sencillas en las que se utilice poca grasa, recurriremos a plancha, horno, vapor o microondas y procuraremos prescindir de frituras, guisos o elaboraciones muy condimentadas.
  • Es importante que la cena se realice al menos 2 horas antes de acostarnos para evitar el reflujo.
  • Se desaconseja el consumo de alimentos muy fríos o muy calientes.
  • El tabaco aumenta la secreción gástrica y por tanto favorecer la aparición de acidez. También estimulan las secreciones de ácido el alcohol, bebidas carbonatadas, té y café tanto normal como descafeinado.
  • Es recomendable comer tranquilamente, masticando bien los alimentos.
  • No es aconsejable llevar ropa muy ajustada que oprima el estómago, ni agacharse bruscamente después de haber comido.
  • Se pueden tomar infusiones y caldos para mantenernos hidratados. En ocasiones la menta puede crear reflujo.

Por tanto, la enfermedad por reflujo mejorará si se es constante con estas pautas higiénico dietéticas, y también evitaremos sufrir más complicaciones añadidas.

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