Mujer, que no te estafen

Ayer fue el día de la mujer trabajadora en todos sus aspectos y hoy he decidido hablar de cómo la sociedad nos quiere hacer creer que tenemos que tomar ciertos productos y/o venderlos porque son sanos y nos ayudarán a perder peso.

productos

Hace unos meses en un lugar donde colaboro dejaron información para que la nutricionista promocionara a sus clientes (llamo clientes porque es como la gente ve lo que los dietistas-nutricionistas tratamos como pacientes).

Revisando el etiquetado me dejó perpleja. Unos productos que se supone son para perder peso, cargaditos de mucha porquería (azúcares diversos y grasa de palma).

Esta empresa se ha propuesto vender en esta zona y liderada por una mujer, que desconozco sus conocimientos sobre nutrición y el funcionamiento del cuerpo humano.

Hace un par de semanas me llamaron y quería investigar más, pero estaba en un momento de trabajo a tope y les mandé a pastar. Así de claro. La contestación fue que hay muchos nutricionistas que venden sus productos porque son muy buenos. Yo les dije que lo que recomiendo es comprar en el mercado y cocinar en casa todo o casi todo lo que coman mis pacientes. Que va en contra de mi ética profesional vender productos. Sobre todo si son hiperprocesados y/o cargaditos de azúcar como estos.

Así que voy a dejar unas palabras a aquellas mujeres que venden y a las que los consumen esperando un milagro.

A las vendedoras

Entiendo que estás pasando por un mal momento y esto te puede ayudar económicamente. Hasta yo me he sentido tentada de vender productos y ollas para cocinar a precio de oro. Menos mal que la cordura volvió a mí y pensé en mis valores y principios éticos.

Entiendo también que es un dinero casi sin hacer esfuerzo ni trabajar. Pero, ¿de verdad quieres estafar a tus amigas, vecinas, familiares y demás? ¿Sabes qué es lo que producen esos productos? ¿Tienes conocimientos de fisiología y nutrición? ¿Acaso dispones de título que te permita trabajar como profesional sanitario?

Si, te pregunto esto porque solo si eres sanitario puedes hablar de nutrición y solo si eres dietista o dietista-nutricionista puedes hacer una dieta.

¿Qué pasaría si una persona que consume los productos que le has vendido le pasa algo grave por hacerlo? Que sí, que puede pasar. Sobre todo por tu desconocimiento y el desconocimiento de la persona a la que se lo has vendido. Igual está enferma y ni le has preguntado. ¿Qué responsabilidad tienes? Déjame decirte que sería un atentado contra la Salud pública.

A las compradoras

Ya sé que hoy en día vamos a mil por hora y haciendo malabarismos para poder llevar al final del día con todo organizado y hecho. Sobre todo si eres madre. Estoy pensando en la paciente que es madre y que lo hace todo en casa, sobre todo ser la taxista de sus hijos para que lleguen a tiempo a todas las actividades extraescolares. Que llegan a casa exhaustas, medio mal comen y sin cenar van a la cama.

Siento decirte que no existen los milagros.

Si consideras en tomar un atajo lee este artículo de Juan Revenga antes.

Ahora piensa, ¿has tomado alguna vez un atajo para aprender? ¿Para estudiar, para ponerte en forma, para aprender un idioma,..? ¿Ha servido de algo?

Seguramente no habrás conseguido tu propósito con ese atajo. Seguro que si te esforzaste y diste lo mejor de ti con un profesional adecuado al lado, si no lo conseguiste, estuviste cerca de hacerlo.

Decirte que la mayoría de sustitutos de alimentos no contienen lo que de verdad necesitamos sino que crean adicción, nos hace perder el gusto por los alimentos de verdad por su hiperpalatabilidad (o lo que es lo mismo, la potencia de sabores que tienen).

Puedes leer aquí acerca de la adicción.

Una cosa más para todas

Preguntarte también si has ido al médico por una infección y te mandó medicación el celador o a tu hijo le han puesto aparato en los dientes y en lugar del dentista junto con el protésico dental te lo ha puesto un higienista dental.

Pues eso, en cuestión de alimentación todos tenemos claro que comemos varias veces al día y pensamos que sabemos. Pero cuanto más creemos que sabemos, menos sabemos. Y te lo digo por experiencia que hace 18 años comencé en la andadura de ser dietista-nutricionista y hoy por hoy sigo teniendo dudas. Y porque sigo teniendo dudas, sigo poniéndome al día haciendo cursos, leyendo artículos de investigación, aprendiendo del conocimiento de compañeras de profesión. Todo por dar el mejor servicio a mis PACIENTES, que no son CLIENTES.

Posdata

  1. No puse los productos porque no quiero darles publicidad ni entrar en valorar en comparativa con un plato de comida de verdad, porque la comida de verdad no hace falta venderla.
  2. Es habitual que nos lleguen empresas de todas clases para que vendamos sus productos con avales científicos cargaditos de conflictos de intereses.
  3. Hace unos meses incluso me puse en contacto con una señora que no tenía formación y vendía y animaba a perder peso a mujeres en un grupo de Facebook y otro de WhatsApp, dando datos e inclumpiendo la Ley de protección de datos. Ya ni te cuento si te digo que no tiene ni Seguro de responsabilidad civil.
  4. A mi como profesional sanitario dietista-nutricionista me piden COLEGIACIÓN OBLIGATORIA, LEY DE PROTECCIÓN DE DATOS y SEGURO DE RESPONSABILIDAD CIVIL. A ver si a los que venden productos por ahí se lo piden.
  5. Seguro que te sale más barato ir al mercado o al supermercado y comprar alimentos de verdad y cocinar un poco. Aunque de vez en cuando compres algo que esté procesado. Seguro que tu cuerpo y tu bolsillo te lo agradecerán.
  6. Si quieres perder peso a costa de estos productos piensa que lo que perderá es tu bolsillo, porque en España es más barato comprar alimentos de verdad que productos de estos.
  7. Igual me dejo algo para decirte, pero no te preocupes, que en cuanto me acuerde tienes otro artículo para ti.
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