Operación bikiNO

No falla, es pasar la Semana Santa y los escaparates se llenan de ropa veraniega, el sol luce con más fuerza y a una parte de la humanidad le entran las prisas de adelgazar.

Se acerca esa época del año en la que nos vamos desprendiendo de todas esas capas de ropa que cubren nuestro cuerpo durante el invierno. Tienes ganas de veranito, sacas el bikini del fondo del armario, te lo pruebas y te das cuenta de esa “mollita” que no estaba (o no veías, o no querías ver) pero que desde ese momento se convierte en tu foco de atención. Y ahí empieza todo. 

bikini-377487_1920

Operación bikini

Pues sí, hoy vengo a hablarte de la mal llamada “operación bikini”. Lo necesito, porque ya empiezo a escuchar comentarios casi en cada esquina sobre el trinomio: Michelines-dieta- operación bikini. Y me entran escalofríos nada más pensarlo. Cada año la misma historia.

Despierta. La operación bikini es un fraude lo mires por donde lo mires.

En primer lugar ya solo por el nombre me viene un regusto machista que no soporto. ¿Operación bikini? ¿Qué pasa, que solo tenemos que adelgazar las mujeres?

Se que es una simple expresión, pero una vez más encontramos un ejemplo de cómo es la mujer la que recibe la presión social de tener que lucir “perfecta”.  En ese estereotipo de perfección que nos hemos inventado.

Y es así, no nos equivoquemos. El michelín del hombre nos resulta casi gracioso y eso se ve en cómo nos referimos a él. Lo llaman la barriga cervecera o la curva de la felicidad…

Nosotras también tendríamos la curva de la felicidad si nos dejaran ser felices con nutras curvas. Y no estoy haciendo ni mucho menos apología de la obesidad, pero no puede ser que una mujer esté 3 meses antes del verano angustiada porque tiene que perder 3 kilos. ¡3 kilos! ¿3 kilos tienen la culpa? Me bajo de la vida.

¿En qué momento nos hemos creído que hay que adelgazar en verano?

Yo lo siento mucho pero no compro la idea. De hecho, si hay alguna “regla” cuando viene un paciente a mi consulta es que la palabra “dieta” no se dice. Al menos no para referirse a ella en el contexto que habitualmente lo hacemos.

¿Por qué? Porque esa palabra lleva décadas cargando implícitamente a sus espaldas con una serie de connotaciones que no nos evocan precisamente auto-aceptación, salud ni bienestar.

Dieta es para muchos una palabra con apellidos (la dieta de…, la dieta X), es pasar hambre, comer aburrido, hacer combinaciones extrañas de alimentos para poder adelgazar,  dejar de comer y beber muchas cosas, privación y autoexclusión de eventos sociales, etc.

Pero sobre todo, la dieta tiene una fecha de inicio y un fecha en la que termina. ERROR.

pineapple-1602341_1920

No solo en verano

En el momento en el que entendamos que no sólo hay que adelgazar para lucir tipazo en verano o porque no te viene el vestido que te compraste el año pasado. En ese momento, tendrás parte de la batalla ganada. Ya nos lo contaba Gemma Tendero en esta entrada.

Si tu objetivo es “quiero perder 3 kilos” y no lo consigues, vas a tener la percepción de fracaso, aunque hayas conseguido perder 2 y aprendido un montón de cosas en el proceso.

Ahora bien, si tu objetivo es mejorar tu alimentación y tu salud, aprender a cocina mejor, aprender recetas con alimentos nuevos, etc., Como no tendrás el foco puesto es los kilos, difícilmente fracasarás. Y es probable que acabes adelgazando, pero como consecuencia de todos los cambios y la mejora de tus hábitos de alimentación y estilo de vida, no como un fin en sí mismo.

Si no es así, perderás (quizás) los kilos que quieres y con ello estarás ganando la primera batalla, pero tendrás muchas papeletas de acabar perdiendo la guerra.

Hablo de guerra con toda la intención porque es como lo viven muchísimas mujeres, una auténtica guerra contras los kilos.

Y aunque parezca una utopía, no hay otro camino. Uno tiene que querer adelgazar para ganar salud y no para perder kilos sin más. Uno tiene que querer adelgazar porque quiere y ama su cuerpo y no porque lo odia.

Si no lo hacemos así, cada verano te habrás subido en la noria de la operación bikini para bajarte de ella al terminar y con el billete comprado para volver a subir el próximo año.

 

 

 

A %d blogueros les gusta esto: