Hoy es la llamada “noche mágica”, en la que desde que tenemos conciencia esperamos ansiosos a que lleguen los Reyes Magos con sus majestuosas cabalgatas y nos traigan nuestros ansiados regalos, porque hemos sido buenos, ¿verdad?. A parte de la ilusión y los regalos, hay algo más que forma parte de nuestro día de reyes: el Roscón de Reyes.

Roscón de Reyes_CSSPhoto Credit: ♥Marit♥ via Compfight cc

Como bien sabréis este dulce esta hecho de huevos, harina, azúcar, leche, agua de azahar, mantequilla y levadura, relleno de nata, crema o trufa. Y por fuera está adornado con frutas escarchadas y frutos secos.

No es uno de los dulces navideños más calóricos, pero no por ello debemos perder el norte.

¿De dónde viene esta tradición del Roscón de Reyes?

No hay una sola teoría al respecto, ya que su origen es incierto, y como en muchas ocasiones, las tradiciones de origen pagano terminan incorporándose a las celebraciones religiosas.

En este caso os contaré la teoría más extendida, y para ello hemos de viajar hasta el siglo II a.C, por el cual a mediados de diciembre cuando finalizaban los trabajos en el campo, se celebraban “las Saturnales”: unas fiestas que homenajeaban a Saturno, dios de la agricultura y las cosechas. Durante una semana los esclavos estaban excusados de trabajar y podían divertirse.

Era entonces cuando se preparaba una torta a base de miel, frutos secos, dátiles e higos. Fue uno de los dulces más populares de la “fiesta de los esclavos”.

Pero hasta el siglo III d. C. no se introdujo el haba, la cual simbolizaba prosperidad y fertilidad para todo el año, a aquel que se la encontraba en la torta.

Tras imponerse el cristianismo en el Imperio Romano, todas las celebraciones paganas fueron desapareciendo, pero no algunas costumbres como la de la torta con el haba, la cual fue manteniéndose y poco a poco adquiriendo la forma de roscón. En Francia se convirtió en una tradición aristocrática que se conocía como “El Rey del haba” (le Roi de la fave).

Fue en el siglo XVIII, cuando un cocinero queriendo hacer feliz a un pequeño Luis XV, introdujo una moneda de oro en el roscón. A partir de allí, la moneda fue el premio más importante a encontrar, desplazando así al haba.

En nuestro país, ya era tradición el roscón, pero la moda de introducir una moneda  (hoy en día es una figurita de cerámica) como premio la introdujo Felipe V. Fue entonces cuando encontrar el haba en tu trozo de roscón de reyes se convirtió en algo negativo.

Según se dice, durante años la costumbre de introducir el haba se perdió y volvió a aparecer a mediados del s. XIX cuando se escogió la fecha del día de Reyes para comer este dulce. Fue entonces cuando se creó la tradición de que quien encontrase la figurita sería coronado como “rey de la fiesta” y el que encontrara el haba tendría que pagar el postre y ser nombrado “tonto del haba”.

Es curioso descubrir de donde proceden las tradiciones que realizamos año tras año y de las que quizás nunca nos hemos preguntado su procedencia.

¿Ya tenéis listo vuestro roscón de reyes?  Después de esto, ¿vais a seguir coronando al que le toque la figurita o al que encuentre el haba como antaño?

¡Feliz noche de Reyes!

 

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