animales_CSSTras unas largas semanas de interminable trabajo, ¡aquí vuelvo a estar otra vez!. Estas pasadas semanas he estado realizando entre otras cosas, el curso que te acredita para poder manipular animales en estudios de investigación.

Está claro que sobre este tema existen dos grandes bandos, a favor o en contra, no pretendo convencer sino que mi intención en este post no es otra que la de dar a conocer algunos detalles y cosillas curiosas que he ido aprendiendo a lo largo de estas semanas.

 Siempre que buscamos información científica con la que trabajar, uno de nuestros principales objetivos es el de encontrar estudios que aporten datos fiables y con significado. Además, el hecho de que tengan relevancia a nivel de salud, o que la metodología empleada sea correcta son también características fundamentales que solemos exigir.

No obstante, es también muy importante saber sobre qué modelo de estudio se ha realizado esa investigación. En este sentido lo más frecuente que podemos encontrar son trabajos realizados en humanos, en animales o en modelos celulares (in vitro). Debemos ser conscientes de que cada uno de ellos aportará ventajas e inconvenientes y que no en todos los casos podemos utilizar cualquiera de los tres de forma libre. Un tratamiento dietético realizado en un ratón no siempre da los mismos resultados en humanos. Y a veces, no es posible realizar un tratamiento directamente en personas y no tienes más remedio que escoger otro modelo alternativo.

Es muy cierto que actualmente la experimentación con animales no tiene nada que ver con la que se realizaba años atrás. Una de las cosas más relevantes sobre el tema es que ahora las normas éticas, legales y de manipulación de los animales son mucho más exigentes (y cuando digo mucho, es mucho). Hace diez años era normal que los animales se mantuvieran en los cuartos más recónditos o más “chapuceros” del edificio (cuarto de calderas, armario, sala de máquinas, sótanos…) y no importaba a qué condiciones eran sometidos (Tª, humedad, luz, aire, número de animales por jaula, ruidos ensordecedores…). Ahora las condiciones, lugar y métodos de almacenamiento (estabulamiento) están regulados y deben ser sanitariamente correctos en cualquier caso.

¿Cómo puede afectar a un ratón el tener una caldera emanando un ruido constante e insoportable las 24 horas del día? ¡Menudo estrés! ¿Y 24h de oscuridad? ¿Creéis que dichos estudios realizados en esas condiciones tenían en cuenta esos factores en la obtención de resultados?

Otra de las cosas que me ha parecido imprescindible en la investigación animal, es la aplicación de toda una serie de normativa legal que permite regular y asegurar el bienestar animal. Uno de los puntos más importantes, es el de la obligatoriedad de aplicación del principio de las 3 R (texto original realizado en 1959  por Russell & Burch).

Estas 3 R consisten en aplicar los principios de REEMPLAZAR, REDUCIR Y REFINAR. Veámoslas una por una:

Reemplazar:

Los tres principios buscan un mismo objetivo básico: minimizar la experimentación con animales en la medida de lo posible. Para ello, la primera de las tres R nos marca la obligación de buscar otras técnicas o métodos igualmente válidos que nos permitan reemplazar el uso de animales. Así, una alternativa a ello podría ser el uso de una línea celular concreta o el uso de una técnica específica que permita no usar animales.

No obstante, debemos recordar que cada modelo experimental alternativo tiene sus inconvenientes y limitaciones, y que no siempre es posible evaluar la eficacia o los efectos de un tratamiento con la misma fiabilidad. De lo  contrario, creo que si una técnica alternativa nos permite tener una primera idea inicial de lo que ocurre y eso nos permite reducir luego el número de animales para la investigación definitiva, también es perfectamente válida.

Reducir:

Antiguamente podías realizar sin problema un experimento con todos los animales que te diera la gana. Si comprabas 60, ¡pues sin problema! Actualmente existen protocolos de petición específicos en los que debes justificar absolutamente todo (y cuando digo todo, es todo lo que vas a aplicar, hacer, extraer, dar, tratar, pinchar, etc. durante todo el proceso). Este documento debe ser aprobado por un Comité Ético, que evaluará qué es lo que quieres hacer, cómo y con qué animal, y decidirá si te lo permiten realizar o no. Si con 20 animales puedo obtener una significación estadística suficiente ¿para qué usar 60?.

De igual modo, anteriormente podías conseguir animales de fuentes un pelín dudosas, e igualmente podías publicar tus resultados sin problema. Se dice que incluso estaba permitido coger animales abandonados o salvajes y realizar tu experimento. ¿Os imagináis? Menuda variabilidad de condiciones…

Actualmente los animales utilizados para este fin única y exclusivamente deben proceder de centros de reproducción y distribución específicamente creados para este fin: producir animales que serán utilizados en experimentación. Está totalmente prohibido usar cualquier otro tipo de animal. Recordemos que son animales que nacen para posteriormente pasar por un proceso de estudio, y finalmente morir.

Además, con el paso de los años se ha ido conociendo a tal profundidad a los roedores (su comportamiento, su genética, creación de modelos concretos para enfermedades concretas, etc.), que resultan el modelo escogido para la gran mayoría de trabajos de investigación (rata y ratón son el 95% de animales para tal fin). Es más, el uso de primates está exclusivamente reservado a laboratorios muy específicos que poseen estrictos permisos (son < 0.02% del total de animales usados para este fin).

Los avances en la ciencia y la evolución de las técnicas permiten que cada vez más se dejen de usar otros modelos como el conejo, el perro, el gato o el cerdo.

“Reducir” también hace referencia a minimizar los errores de tu procedimiento. Por ello, tienes la responsabilidad de diseñar tu procedimiento de forma ajustada y asegurando la calidad, de tal forma que reduzcas al máximo la posibilidad de errores que te puedan obligar a repetir tu trabajo de nuevo.

Refinar:

La última R, aunque no menos importante, se refiere a la obligatoriedad de aplicar técnicas o métodos que minimicen al máximo el sufrimiento de esos animales. En este sentido, te exigen que selecciones un anelgésico adecuado si prevees que el animal va a sentir dolor, o que utilices un anestésico adecuado para evitar que el animal sufra, etc. Además, es de obligatorio cumplimiento que realices controles y apliques métodos que minimicen el estrés que pueda estar pasando el animal y que además mantengas unas óptimas condiciones de estabulamiento (limpieza de jaulas, agua y comida, individuos por jaula, temperatura de la sala, ruidos, aire, etc.).

Claro está, también te exigen que si detectas sufrimiento innecesario, que apliques técnicas de eutanasia. En realidad eres responsable del 100% del bienestar de los animales y no es tolerable que ninguno de ellos tenga que sufrir inútilmente para obtener un trabajo científico.

Técnicas como el test de Draize (aplicar producto en el globo ocular de conejos para evaluar si es irritante) están actualmente muy controladas y limitadas. Otras como la vivisección (abrir a un animal sin anestesia) que fueron utilizadas desde el 1800 están actualmente prohibidas. Ciertos fármacos para anestesia como el éter o el cloroformo también están prohibidos por incrementar el sufrimiento del animal (en las pelis quizá habréis visto alguna vez meter al animal en una urna de cristal con algodoncillos impregnados).

En fin, está claro que la experimentación con animales ha ayudado muchísimo a la ciencia y ha permitido realizar grandes avances en la cura y tratamiento de enfermedades de las personas (y de otros animales). Los grandes grupos en contra tendrán sus razones tan válidas como los que están a favor. Yo personalmente estoy a favor del uso de animales siempre y cuando sea imprescindible y siempre y cuando nos sirva para obtener beneficios para nuestra salud y permitan salvar vidas (no para la economía). Además, evidentemente pienso que hay que anteponer siempre el bienestar animal a tu trabajo de investigación. Si un animal no está bien, se finaliza el trabajo de investigación y punto. Bien, esto es un poco lo que os quería transmitir y espero que mi visión de lo que es el uso de animales, haya aportado una pincelada de actualidad sobre el tema.

Photo Credit: Mycroyance via Compfight cc

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